Lucía es muy alegre, simpática y agradable. Tiene raíces colombianas y andaluzas por lo que la mezcla es explosiva. Sonrie constantemente y es muy cercana.

Lo que me gusta de esta foto (a parte de que no pertenece a una sesión como tal sino que fue un robado en un despiste de la modelo) es que parece todo lo contrario de lo que ella proyecta. Viendo la foto se podría decir que es de una mujer fría, altiva, quizás un poco creída y de unos veinte años y pico ¡Nada que ver con Lucía!

Desde que me estoy interesando más por la fotografía y por la imagen, me voy dando cuenta de que nada de lo que vemos es real. Todo está manipulado, mejorado, con filtros y efectos especiales. Los modelos de referencia que yo tengo incrustados en mi cabeza a base de millones de repeticiones diarias no son reales ¡Esa gente no existe!

  • Las mujeres toman como modelos a niñas menores de edad que todavía no han terminado su desarrollo.
  • Los hombres pensamos que tenemos que tener los abdominales de un culturista.

Ésto no es un manifiesto de lo bien que se está siendo gordo y dejado, no. La grasa no mola. Sólo una alerta de que nada es lo que parece. Nada.