No sé si a ti te habrá pasado alguna vez, pero hay días en los que me gustaría dejar de pensar en un tema y por más que lo intento no lo consigo. Es como si tuviera un problema que resolver y hasta que no encuentre alguna solución no hay salida al bucle de pensamientos.

Creo que es un engaño y un acto de soberbia pensar que puedo encontrar la solución a un problema sólo por pensarlo durante mucho tiempo. La mayoría de veces, la solución está fuera.

En este caso, mi problema (recurrente) era que no terminaban de gustarme las fotos que estaba haciendo.

Eran posados de moda, aunque la moda no es un tema que me quite el sueño. Eran estáticas por lo que se parecían a muchas otras y un poco aburridas de hacer. Las fotos posadas son más o menos así:

  • El/la modelo se pone en una pose que está comprobado que es estética, se queda quieta y el fotógrafo hace click. En algunos casos, se puede incluso poner un pitido en la cámara. Cuando el modelo escucha el sonido, cambia de postura y se repite la misma acción.

Es un proceso por partes, el modelo da una pose, el fotógrafo la toma. No fluye, es un intercambio como en un juego de cartas. Un proceso mecánico que nos lleva a una sesión de este estilo:

Pero para hacer algo así, no se necesita un fotógrafo, con una cámara que detecte el movimiento es suficiente.

Buscando soluciones a un bloqueo creativo

Para mi, no hay nada peor que no saber a dónde voy, un rumbo. Necesito por lo menos la ilusión de que lo que hago sirve de algo, que interesa a alguien. No soy controlador, no me importan los detalles del camino ni los problemas que puedan surgir, pero desde luego trabajar para terminar siendo un autómata toma-fotos a modelos robots no me parece un destino interesante en mi viaje.

Encontré el concepto de lifestyle aplicado en la fotografía y me pareció interesante. Yo lo traduciría como el postureo de que tienes una vida superguai todo el rato.

Y vale, que tu no haces postureo porque eres supercincero y honesto 100% real ¡ja! todos hacemos postureo.

Yo lo hago, tu lo haces, ellos lo hacen. Sólo que hay gente a la que se le da mejor y consiguen transmitir que tienen una vida genial. Aunque se suiciden a los pocos minutos de subir una foto superguai (no pongo enlaces porque hay varios casos similares y no quiero molestar a los familiares, no importa quién en este caso sino ¿qué pasa que no aceptamos el postureo?).

Lifestyle en la fotografía

Intenta transmitir un modo de vida divertido, espontáneo y natural. Si sabemos que la fotos son lifestyle no hay conflicto posible, son una creación artística más, como las películas de superhéroes o las canciones actuales.

Además, con el lifestyle tenía la solución a lo que no me gustaba de la fotografía de moda como la entendía hasta este día.

Angélica me dio la solución

Conocí a Angélica en mitad de un día duro de sesiones de fotografías en el delta del Ebro. Por la mañana había estado nublado, con cielos grises que apagaban cualquier fotografía. A la hora de comer, se puso a llover fuerte y nos tuvimos que refugiar en un restaurante donde comimos mal y tarde.

Angélica es la mujer de un fotógrafo, no iba a posar ese día ni tenía ropa preparada. No llevaba maquillaje ni había preparado ninguna pose.

Sin embargo, llamaba mi atención por la natural y divertida que parecía. Tras sólo unos segundos de hablar con ella, le propuse hacer fotos. En un primer momento no quiso así que lo dejé estar. Pero luego más tarde, en el embarcadero su marido (el genial fotógrafo José Pedrero) se acercó para decirme que se estaba preparando para las fotos.

Ya tenía todos los ingredientes preparados para encontrar la solución al problema que me había estado atormentando:

  • Una modelo que no me iba a posar.
  • No habíamos preparado nada, todo era improvisado. Con un chaleco hizo un estilismo y con un pañuelo improvisó un top.
  • Un lugar que invita a hacer fotos como loco.
  • Un día que mejoraba por momentos con una puesta de sol que dejaba una luz muy suave.

Hice muchas fotos:

Pero lo mejor de todo no fue el resultado, sino que lo pasamos genial. Fue muy divertido. Tuvimos momentos de eufória saltando por el agua, momentos más íntimos en los retratos cercanos y divertidos hablando en el embarcadero.

Cuando lo pasas bien, se nota en las fotos. Y si no, da igual. Lo importante es el camino.

Mi sorpresa ha sido que, haciendo fotografías de lifestyle también parecen de moda y si yo tuviera que hacer una campaña para una marca, preferiría publicar mis productos con fotografía de este estilo que los posados tradicionales.

Conclusiones

La próxima vez que tenga un bloqueo, que no me guste lo que hago o que piense que todo lo que hago es basura digital, buscaré la solución fuera. 50% pensando, 50% haciendo.

La fotografía que quiero hacer es aquella que se encuentra en ese espacio mágico a medio camino entre la otra persona y yo.